La entrevista a CFK y las audiencias atrincheradas
La ex presidente, en Infobae.

La entrevista a CFK y las audiencias atrincheradas

25 de Mayo. 16.9.2017. Cuando la sola posibilidad de que CFK concediera una o varias entrevistas a algún periodista NO amigo en un medio NO afín, escribí un artículo en el que planteaba que ese reportaje ya había sucedido en la cabeza del votante. Tiene que ver con la idea de que las audiencias ven, escuchan y finalmente creen lo que están predispuestos a ver, escuchar y creer. Los estudiosos y conocedores de los comportamientos de la percepción sostienen que frente a las argumentaciones contrarias a los juicios preestablecidos, lejos de alterarlos, se activan mecanismos que refuerzan las creencias preestablecidas. Es el factor emocional, tal vez, el mayor antídoto contra esa barrera. 

Transcurrida finalmente la primera entrevista a CFK, efectivamente realizada por un periodista NO amigo en un medio NO afín, cada periodista acomodó el resultado de la misma a su idea ya conformada sobre la entrevistada. Se acomodó en su trinchera para salir a dar la discusión sobre la entrevista que, indudablemente, monopolizó la agenda mediática y la conversación tanto digital como offline. Claro que quienes trabajan en la estrategia de CFK sabían perfectamente que esto sucedería. La intención es interpelar a los regulares, a los posibles, apuntar a los grises, a los medios. Con argumentos? No. Con propuestas ? Tampoco. Las preguntas y las respuestas ya estaban en la cabeza del las audiencias. El dato fue la entrevista, el periodista y el medio. El dato fue la predisposición al diálogo, a la conversación. El factor emocional que pudo provocar. El dato fue su imagen, el tono, la actitud. En determinados momentos más logrado que en otros. Difícil sostener la estrategia trazada durante más de dos horas. Mucho más para alguien de la personalidad de ex presidenta. Bastante alineada se ha sostenido desde Arsenal, aunque claramente entramos en una nueva fase.

Desconozco la intimidad del equipo que trabaja en la campaña de CFK y el nivel de influencia que puede tener cada uno de los que, según trasciende, integran ese núcleo cercano. Pero de Arsenal para acá se observa claramente la mano del experto en comunicación política Antoni Gutiérrez Rubí. Debe advertirse al lector desprevenido, que no se trata de un falso gurú poseedor de trucos para ganar elecciones. Se trata, a mi entender, de uno de los profesionales que mejor entiende la fenomenal transformación del ecosistema de relacionamiento social, el impacto de las nuevas tecnologías en las audiencias y como éstas contribuyeron al brutal cambio en la comunicación política. A decir verdad, al cambio de la política. Dicen que CFK rechaza al couching mediático. Y es muy probable. Pero estoy convencido que entendió la lógica de la comunicación Siglo XXI que le transmitió AGR. La tomó, se la apropió, e intenta ser una buena intérprete. Tarea seguramente nada sencilla en un microclima peronista tradicional, anclado en prácticas del siglo pasado.   

Hay una cosa que CFK parece tener claro y que es una enorme ventaja en toda campaña. Tiene en claro la CAUSA que representa. Son las CAUSAS, y no los partidos políticos ni las izquierdas y derechas, las que movilizan a los electores en estos tiempos. Tan clara tiene la CAUSA y la estrategia, que parece alcanzar a todo aquel que se siente identificado con la misma. Aún al que no le cae bien o cree que no tiene la legitimidad para representarla. Le quita margen de movimiento a los que se presentan como representantes de CAUSAS similares aunque poco nítidas que terminan balbuceadas y enmarañadas en extensas explicaciones. 

Es una elección muy complicada para CFK. Será muy difícil que pueda repetir el triunfo de agosto. Pero no hay duda que sacará el máximo posible. Que no solo tuvo una acertada estrategia para las PASO que desconcertó al oficialismo, sino que parece tener una segunda fase, de cara a octubre, igualmente efectiva. Muestra la importancia e incidencia de la comunicación política por encima de los trucos publicitarios y los falsos gurúes del marketing. Porque finalmente la comunicación política es la política. Y quien entiende la transformación de la comunicación política entiende los clivajes de la política SigloXXI. Condición indispensable pero a veces no suficiente. No todos tienen la misma legitimidad para transitarla. Pero algunos todavía ni se animan a hacerlo.  

(*) Periodista, Especialista en Ciencia Política y Opinión Pública. Autor de

"La Conversación Política, dirigentes, medios y audiencias".

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